Localidad situada en la ladera de una sierra que lleva su
mismo nombre, y cuya actividad económica se basa en
una agricultura cerealista de secano.
La arquitectura popular cuenta con buenos ejemplos de las
construcciones típicamente monegrinas, pero lo que
más destaca dentro de su casco urbano es la Iglesia
Parroquial, de estilo barroco y levantada en el siglo XVII.
Se trata de una sola nave, con una torre campanario de tres
cuerpos en disminución y rematada con chapitel. Sin
duda lo que más llama la atención del mismo
es la decoración imitando el estilo barroco.
Fuera del casco urbano, en lo alto de la sierra, se encuentra
la ermita de San Caprasio, a 834 metros de altitud. Se trata
de un santuario excavado en la piedra y entibado por madera,
que está terminado en una cabecera absidial. Contigua
a esta estancia está la cueva en la que se escondía
el famoso bandolero Cucaracha, quien robara a los ricos para
repartirlo a los pobres.