La villa de Alquézar, situada en el Somontano Oscense,
junto al río Vero, es uno de los pueblos museo aragoneses.
La belleza del conjunto y la posibilidad de practicar deportes
de aventura en los cañones del río Vero como
barranquismo, espeleología, escalada, excursiones a
pie, a caballo o en bicicleta por la sierra de Guara, y sus
paisajes privilegiados, la han convertido en un punto turístico
muy importante.
Se encuentra dentro de los límites del mayor espacio
natural protegido de Aragón, el Parque Natural de la
Sierra y Cañones de Guara, uno de los principales refugios
de flora y fauna de Europa. Zona declarada Z.E.P.A., zona
de especial protección de aves, en ella se pueden observar
quebrantahuesos, buitres, alimoches, halcones y milanos, entre
otros, así como una interesante flora.
Alquezar debe su nombre al castillo o Al-Qasr, construido
para defender el acceso a la capital de la Barbitanya, Barbastro.
En la parte alta de la localidad se encuentra la Colegiata
románica de Santa Maria La Mayor, una antigua fortaleza
musulmana y, en la parte baja, se situa el caserío,
agrupado en forma de media luna para simbolizar mejor el origen
árabe de la población.
La Colegiata de Santa Maria La Mayor de Alquézar es
el monumento más visitado de la comarca, destacando
su claustro con capiteles románicos, su órgano
y el Cristo de Lecina y también son punto de referncia
la iglesia de S. Miguel y sus numerosas ermitas.
Punto de obligada visita es además el Museo Casa Fabían,
que permite al visitante conocer de cerca las costumbres y
artes populares de Alquézar y el Somontano.
En el término municipal de Alquézar el visitante
encontrará además manifestaciones artísticas
desde la Prehistoria. El famoso ciervo levantino de Chimiachas
forma parte, junto a más de sesenta abrigos con pintura
rupestre y otras manifestaciones artísticas, del Parque
Cultural del Río Vero.