Localidad situada en la frontera con Cataluña, en
lo que coloquialmente se conoce como la franja, por lo que
sus habitantes son catalanoparlantes.
En el casco urbano destaca la Iglesia Parroquial, del románico
tardío, fechada a finales del siglo XII y principos
del siglo XIII y en la que merece mención especial
su torre de tres cuerpos, los dos primeros cuadrados y el
tercero octogonal rematado con un chapitel.
Además de este rico patrimonio medieval, también
posee en sus inmediaciones yacimientos arqueológicos
más antiguos, como las cerámicas íbero-romana
en el yacimiento del Tosal Gros, o los útiles líticos
del paleolítico medio en el de la gravera de San Bartolomé.