La localidad de Banastás, situada junto al río
Isuela, en la llanura que se interna hasta la Sierra de Gratal,
fue destruida durante la Guerra Civil y posteriormente fue
reconstruida por la Institución Regiones Devastadas,
creada para este fin.
El núcleo urbano del municipio se agrupa en torno
a una plaza porticada con un jardín central y la Iglesia
parroquial de San Andrés.