La ubicación de la localidad convierte a Barbastro
en un punto de encuentro, que, tradicionalmente, le ha dado
una vocación comercial, a lo que hay que sumar su riqueza
agrícola y su pujanza industrial. Actualmente, Barbastro
y todo el Somontano es conocido por la excelencia de sus vinos.
Paseando por sus calles, comprobamos su vitalidad económica
manifestada en la actividad de su comercio, pero también
podemos contemplar relevantes monumentos y emplazamientos
históricos.
El lugar más interesante en este sentido es la Plaza
de la Candelaria, un enclave urbano que ha sido escenario
de ferias y mercados desde la época medieval.
En cuanto a la historia de Barbastro, el edificio que mejor
la manifiesta es su Catedral del siglo XVI, junto a la que
hay un Jardín Arqueológico con magníficas
piezas, una muestra del dilatado pasado del territorio colindante.
Otro enclave importante desde el punto de vista artístico
es el Museo Diocesano, que contiene magníficas obras
de arte religioso.
En cuanto al patrimonio de carácter civil, destaca
sobremanera el Palacio de los Argensola, actualmente una vital
Casa de Cultura. Y por último, otro lugar de gran interés
es el Complejo de San Julián, donde se halla un moderno
Museo del Vino y el Centro de Interpretación del Somontano,
que ayuda e invita a conocer Barbastro y toda su comarca.