La población está situada en el Prepirineo
oriental, en una pequeña depresión entre los
ríos Esera y Cajigar. Se agrupa en torno al cerro sobre
el que se levanta el castillo palacio de los condes de Ribagorza,
la antigua fortaleza de Ibn Awar conquistada por Ramiro I
en el año 1058. Se trata del típico castillo
de sierra, muy alargado rematando la cúspide del promontorio
o espigón.
Su iglesia parroquial, de enormes proporciones, data del
siglo XIX y alberga en su interior un pequeño museo
de arte sacro.
El conjunto, que esta en proceso de restauración,
posee un destacable casco urbano medieval, en el que sus calles
se adaptan a un terreno irregular con numerosas cuestas, hecho
que imprime cierto carácter al casco urbano junto con
los caserones de personajes ilustres.
Destaca el lugar conocido como La Mendiculeia, que perteneció
a los romanos y que es el lugar donde se celebran celebran
las fiestas de San Medardo, patrón de la villa y en
cuyo honor se levantó la ermita.
En la localidad se pueden visitar varios museos: el de arte
sacro, antes mencionado, el etnográfico y el museo
del chocolate.
Además, la población cuenta con la posibilidad
de realizar excursiones en barco y todoterreno en la zona
del Embalse de Canelles.