La localidad está situdad junto al río Lubierre.
El casco urbano ocupa un promontorio y sus calles, empedradas
y angostas, sus tejados de pizarra y sus características
chimeneas, balconadas y elementos escultóricos, lo
convierten en uno de los núcleos mejor conservados
del Valle del Alto Aragón.
Entre los edificios más admirados se encuentra su
Iglesia Parroquial, construida en el silgo XVI, y el edificio
de las antiguas escuelas, una bonita muestra de la arquitectura
civil en el Pirineo.
En las inmediaciones de la villa, se encuentra la ermita
y antiguo monasterio de San Adrián de Sásabe,
una joya románica ubicada a orillas del barranco de
Lupán, que está compuesta por una nave culminada
con un ábside semicircular en cuyo exterior aparecen
lasenas de tipo lombardo, con canecillos decorados por variados
motivos.
Inigualables son los parajes de todo el valle, mereciendo
especial interés las gargantas de Borau y el manantial
de aguas mineromedicinales que aflora a orillas del río
Lumbierre.
Además, por la localidad circula el sendero de Gran
Recorrido, GR 15 Senda Prepirenaica.