La Canal de Berdún se asienta en la cordillera Pirenaica
formando una depresión longitudinal recorrida por el
río Aragón. Su situación le convierte
en una vía natural de enlace entre los valles pirenaicos,
y por lo tanto un punto de encuentro de gentes y de costumbres
de variados lugares.
Los pueblos son esencialmente rurales, y sus habitantes se
dedican al cultivo de la tierra y al cuidado del ganado. Las
iglesias, ermitas, puentes y castillos son testimonios vivos
de este legado, marcado por el pasos de los siglos, pero cargados
de un simbolismo especial y propio.
El Camino de Santiago atraviesa en su totalidad la Canal
de Berdún, y ello se hace palpable en las numerosas
construcciones de origen románico que atesora.
La artesanía, las romerías y fiestas forman
parte de un amplio legado cultural, cuidado y mimado por sus
gentes. En muchos de sus pueblos se conservan tradiciones
y costumbres ancestrales, trasmitidas de generación
en generación y que forman parte de su historia.El
paisaje de esta zona permite la realización de numerosas
actividades lúdicas. Las grandes llanuras, junto con
sus barrancos fluviales permiten realizar excursiones en bicicleta,
a caballo o simplemente andando. También se pueden
realizar numeros deportes de aventura: descenso de barrancos,
rafting, piragüismo, parapente, vuelo libre, etc…
La caza y la pesca son también dos actividades muy
apreciadas.
Así pues, la Canal de Berdún ha sido y así
sigue siendo un punto de encuentro: